La diversificación productiva, tan necesaria en los tiempos actuales, nos indica la necesidad de mejorar nuestros sistemas de producción de hortalizas y flores. Un invernadero es una herramienta muy útil para producirlas fuera de temporada, conseguir mayor precocidad, aumentar los rendimientos, acortar los ciclos vegetativos de las plantas, mejorar la calidad de los cultivos mediante una atmósfera interior artificial y controlada.
Los invernaderos requieren un sistema para regular la ventilación, la humedad y la temperatura interior.
Precisan, asimismo, de una mayor especialización en el manejo de las plantaciones,
debido a que las plagas y enfermedades encuentran mejores condiciones para su desarrollo, debido a la humedad y la temperatura. Esto se soluciona con un control adecuado de ellas.










En el Perú se cultivan 12 especies de legumbres de grano y más de 80 clases comerciales, en alrededor de 200,000 Has. Distribuidas en las 3 regiones y en los 24 departamentos del país, desde el nivel del mar, hasta más de 3,200 metros sobre el nivel del mar.